Modos Basicos de Subducción de Placas

Del estudio de la actividad sísmica en zonas de subducción- la mayoría de las cuales circundan la cuenca del Océano Pacífico- se ha concluido que tienen lugar por lo menos dos estilos o modos de subducción básicamente diferentes.

Más del 90% de la liberación de energía sísmica a escala planetaria procede de zonas de subducción carentes de una Cuenca Trasarco activa.

Los terremotos de magnitud substancialmente mayor a la 8,0 de una escala revisada han ocurrido casi exclusivamente a lo largo de zonas de subducción que carecen de una cuenca trasarco activa.

Las grandes variedades de segmentos de subducción, o arcos, se sitúan en una de las dos clases: (I) los desprovistos de cuencas trasarco activas, y (II) los que tienen cuencas trasarcos activas.

I.-Arcos de subducción sin cuencas trasarcos
A. Arcos continentales
activas
Arco de Perú-Chile
Arco de Alaska
B. Arcos con cuencas
trasarco inactivas
trasarco inactivas
Arco de Japón
Arco de Shikoku
Arco de las Eleutianas
II- Arcos de subducción
con cuencas trasarco
activas (en expansión)
Arco de las Marianas
Arco de Escocia
Arco de la cuenca de Laura
(fosa de la tonga)

Se ve que en las zonas de subducción de la clase primera de arcos tienen un modo de subducción diferente al de los de la clase segunda. Se ha aplicado el nombre tipo Chileno al modo de subducción asociado a arcos de la primera clase y el de tipo Marianas al modo asociado a los de la segunda clase. El modo de tipo chileno se caracteriza por un ángulo pequeño de inclinación de la laja que se sumerge, que oprime con fuerza la placa opuesta que la cabalga. La placa muestra un ligero abombamiento hacia arriba en el lado oceánico de la fosa. El fuerte esfuerzo conpresivo es el responsable de que ocurran terremotos fuertes a lo largo de zonas de cizalla. La placa de encima ejerce una intensa acción estrujadora sobre la placa descendente

El modo de subducción de tipo Marianas se caracteriza por una laja muy inclinada y la presencia de una cuenca trasarco en expansión activa. Dado que la expansión se produce por un movimiento de retroceso de la placa continental, la nueva litosfera oceánica subyacente a la cuenca trasarco está continuamente sometida a tensión. De este modo, la zona de subducción se relaja de la compresión y no se producen terremotos fuertes.

Al no existir una compresión fuerte, el arco no se levanta mucho y es poco el sedimento que puede proporcionar a la fosa, porque el arco consiste en una cadena de islas volcánicas. La fosa tiende a ser profunda y pobre en sedimentos. También es posible que gajos del borde de la placa superior se desprenden y sean arrastrados hacia abajo con la laja que se hunde, proceso llamado erosión tectónica. Esta descripción de los dos modos de subducción es muy general y no necesariamente encaja bien en todos los casos.

Para los arcos de tipo Chileno, la placa superior tiene un movimiento relativo de hacia la línea de encorvamiento de la placa que se subduce, generando un fuerte esfuerzo compresivo. Para los arcos de tipo Marianas, la placa superior tiene una velocidad bastante rápida, pero en un sentido que la aleja de la línea de encorvamiento. Este movimiento de la placa permite la extensión de la cuenca trasarco y tiende a relajar del esfuerzo compresivo a la zona subducción.

En el caso del modo de tipo Chileno, con la laja poco inclinada, las condiciones no serían muy favorables a un circuito profundo del manto que generase una tasa alta de flujo de calor en superficie. En cambio, la combinación de una laja de mucha pendiente y la extensión contínua de la cuenca trasarco favorecerían el ascenso de roca caliente del manto desde gran profundidad, lo que explicaría la elevada tasa observada de flujo de calor en superficie.

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Última actulización: Febrero 25, 1999